
Si hay un terremoto,¿dónde se juntan?
Tu hija en el jardín, tú en el trabajo, tu esposo en otra parte de la ciudad.
¿Ya saben qué hacer?
Antofagasta, fotografía propia.
Mira tu ciudad.
Esta es el área que puede inundarse según la carta oficial del SHOA. No hace falta que entregues tu dirección ni que pagues nada para verla.
74 ciudades con carta publicada. Si la tuya no está, el SHOA todavía no la ha levantado.
El veredicto de inundación cubre todo el borde costero de Chile, con las cartas oficiales del SHOA. El contenido local de cada comuna, con su historia y sus cotas, está en desarrollo comuna por comuna.
Cargando el área…
Los documentos oficiales de Antofagasta
Esto lo publica el Estado y es gratis. El problema no es que no exista, es que está repartido en tres sitios distintos y en formatos que nadie abre. Acá está junto, y los enlaces van a la fuente: si mañana los actualizan, tú ves la versión nueva.
- Carta de inundación por tsunamiSHOA, edición 2a ed de 2024
El área que puede inundarse, la misma que estás viendo en el mapa. Se descarga como archivo de Google Earth.
- Plano de evacuaciónSENAPRED
Por dónde salir y hasta dónde subir. Es el documento que conviene mirar antes de que pase algo, porque después no hay tiempo de leer un mapa.
- Plano de evacuación por remoción en masaSENAPRED
Para las quebradas: aluviones y derrumbes de ladera. No todas las comunas tienen uno.



Un documento de veinte páginas, hecho para tu casa.
Qué hace cada uno cuando tiembla, según dónde esté a esa hora. Dónde se juntan si no pueden volver. Quién retira a los niños del colegio y quién no. Qué llevar en la mochila de 72 horas, con las cantidades para ustedes y no para una familia promedio.
Al final trae una tarjeta por persona, del tamaño de un carnet, para el bolsillo o la mochila. Se imprime en cualquier impresora y se lee sin luz.
Respondes unas preguntas sobre tu casa, quiénes viven contigo y dónde está cada uno durante el día. Con la carta oficial del SHOA revisamos si tu dirección queda dentro del área que puede inundarse, y con eso se arma el plan: tus horarios, tu gente, tu barrio. Toma alrededor de diez minutos y el resultado lo lees antes de decidir si lo compras.
Una guía genérica no sabe a qué hora sales.
Los folletos dicen «acuerden un punto de encuentro». Ninguno dice cuál, porque para eso hay que saber dónde queda tu casa, hasta dónde llega el agua en tu calle y quién de ustedes está más lejos a las tres de la tarde.
Tu informe se arma con tu dirección, con las personas que viven contigo y con los horarios de cada una. Si trabajas en turnos de siete por siete, el plan considera la semana en que no estás y le pone nombre a quien hace lo tuyo mientras tanto.
Por eso no hay dos informes iguales, y por eso el nuestro puede decir cosas incómodas que un folleto no diría: que el punto de encuentro que tenían pensado queda dentro del área inundable, o que a las cuatro de la tarde no hay ningún adulto que pueda retirar a los niños del colegio.
Es un documento sobre ustedes, no sobre los terremotos.
La primera ola puede llegar en 10 a 20 minutos.
En un tsunami de origen cercano, como sería el de la brecha del Norte Grande, no habrá alerta que alcance a avisar. El aviso es el sismo mismo. Cuando el movimiento te impide mantenerte en pie, o dura más de un minuto, eso ya es la señal para evacuar hasta la cota 30.
Las construcciones chilenas modernas resisten bien el movimiento. El agua no perdona. El precedente local es el terremoto del 10 de noviembre de 1922, cuyo tsunami inundó el muelle de pasajeros, viviendas de la costanera y la Plaza Colón en Antofagasta, y llegó hasta avenida Argentina con calle Caracoles con aguas de unos ocho metros.
Diez a veinte minutos es el tiempo que tienes para hacer algo que ya esté decidido. No alcanza para decidirlo.
Lo que nos preguntan.
¿Y si mi casa queda fuera del área inundable?
Entonces el informe lo dice y el plan cambia de tema: tu casa pasa a ser el lugar seguro al que llegan los demás. Sigue habiendo un sismo que corta la luz, el agua y los caminos, sigue habiendo gente tuya que a esa hora está en otra parte de la ciudad, y sigue importando quién retira a los niños. El veredicto de tu dirección lo ves gratis antes de pagar, así que si no te sirve, no compras.
¿Esto no lo hace ya la municipalidad?
La municipalidad publica el plano de evacuación de la comuna, y es lo primero que deberías mirar: acá arriba está el enlace, sin pagar nada. Lo que ningún organismo hace es sentarse con tu familia a decidir quién hace qué. Eso no es información pública que falte, es una conversación que nadie tuvo.
¿Cuánto se demora?
Unos diez minutos de preguntas. El informe se arma en un par de minutos y lo recibes en PDF, listo para imprimir. Lo que sí toma una tarde es lo de después: juntar a todos, leerlo en voz alta y comprar lo que falte.
¿Qué pasa con mis datos?
La dirección se usa para consultar la carta del SHOA y para armar el informe. No vendemos datos ni los compartimos con terceros, y el correo se pide recién al final, cuando hay que enviarte el documento.
¿Esto es oficial?
No. Planeva no es un servicio del Estado de Chile. Usamos las cartas del SHOA y los planos de SENAPRED, que sí son oficiales, y ante cualquier diferencia manda lo que digan ellos.
Planeva no produce información de seguridad. Toma la que el Estado ya publica, que es buena y está en formatos que ninguna familia consulta, y la cruza con tu rutina.
- SHOAServicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile
- Cartas de Inundación por Tsunami (CITSU). 74 cartas publicadas, con ediciones entre 2006 y 2025. Son la fuente del veredicto: si tu dirección queda dentro o fuera del área que puede inundarse lo dice esa carta, no nosotros.
- SENAPREDServicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres
- Planos de evacuación por comuna y protocolo nacional de evacuación por tsunami. De ahí sale qué hacer cuando el sismo es el aviso y no alcanza a llegar ninguna alerta.
Ante cualquier discrepancia, prevalece la información oficial de SENAPRED y del SHOA.
Prevenir toma una tarde. Lamentar dura el resto de la vida.
El informe cuesta $4.990. El veredicto de tu dirección y una parte del informe los ves antes de pagar.
Si eres jardín, colegio o empresa, publica hacia dónde evacúan.
Las familias que arman su plan con Planeva lo van a encontrar ahí, junto al punto de encuentro de su casa. Son cuatro preguntas, toma dos minutos y no hay que crear una cuenta.
Cuando tiembla en horario de clases, un apoderado tiene dos preguntas: hacia dónde evacuaron y quién puede retirar a su hijo. Hoy no existe ningún registro donde consultarlo. Lo comprobamos: el Directorio Oficial de Establecimientos del Ministerio de Educación, que es el único catastro nacional, tiene cincuenta columnas (matrícula, dependencia, coordenadas) y ninguna dice hacia dónde evacúa el establecimiento ni a quién llamar.